Confinados exclaman: “Ahora somos UPR, ahora somos jerezanas y gallitos”

0

Por Myrna Liz Rodríguez Marrero
Reportera
Oficina de Comunicaciones, UPR-RP

La Facultad de Estudios Generales de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras (UPRRP), celebró una actividad de reconocimiento que oficializó la admisión de los estudiantes del Proyecto de Educación Universitaria para Confinados en coordinación con el Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR).

Con un total de 33 participantes, 19 varones y 14 mujeres, la UPRRP les otorgó los certificados que le asignaba su número de estudiante oficial. Además, se les brindó certificados por cada curso que tomaron durante el semestre de enero a agosto de 2017. “Ustedes han demostrado a sí mismos que la Universidad de Puerto Rico es un lugar para ustedes y a partir de hoy pueden decir que han recibido su admisión oficial a la Iupi”, expresó el rector interino del recinto, Dr. Luis A. Ferrao Delgado.

El Proyecto Piloto de Educación Universitaria para confinados comenzó hace tres años en un intento de viabilizar el acceso de la población confinada a cursos universitarios. El propósito principal, impulsado por el fenecido profesor e historiador Fernando Picó, era que eventualmente los estudiantes obtuvieran su título de bachillerato. La iniciativa fue pensada desde el inicio como una estrategia verdadera de rehabilitación, que brindara las herramientas necesarias para que los integrantes cultivaran el pensamiento crítico y se formarán como agentes de cambio social.

La palabra como salvación

Durante la actividad, celebrada en el Anfiteatro 4 de la Facultad de Estudios Generales, las confinadas Omayra Torres Sánchez y Coralys Campos Rodríguez depusieron ante el público presente. “El pueblo confinado también está comprometido a hacer lo que sea por ser productivo y no marginado. Hoy por hoy amamos compartir y proteger este hermoso proyecto”, manifestó Torres Sánchez. También, añadió estar agradecida por la oportunidad de pertenecer al proyecto y citó algunos personajes históricos en su ponencia como Roberto Clemente, Rosa Parks, Luisa Capetillo, entre otros. La jerezana agradeció a la UPR por borrar el estigma y comprometerse con la verdadera rehabilitación que es la educación. “Lo que fuimos ya no nos importa, nuestro actual tampoco, ahora solo miramos hacia dónde nos dirigimos. Ahora somos UPR, ahora somos jerezanas y gallitos”.

Por su parte, Rodríguez Campos se enfocó en agradecer a los familiares, a los colaboradores de los profesores durante el semestre universitario, estudiantes del recinto y los docentes que les impartieron clases. La joven recordó al fallecido historiador Fernando Picó y aseguró que de haber estado presente habría estado orgulloso. La jerezana hizo un aparte para reivindicar a sus compañeras del Complejo de Rehabilitación para Mujeres de Bayamón y habló del problema y la desigualdad de género que existe. “Fuimos y somos doblemente castigadas por discrimen de género. Hoy nos ponemos los pantalones de Luisa Capetillo y luchamos por mucho más que educarnos…”, comentó.

También, el confinado del Anexo 292 Raúl Reyes Chalas fue llamado al escenario para compartir unas palabras con sus compañeros. El gallito tuvo una intervención para narrar uno de sus cuentos titulado “At the end of the gun”, el cual fue creado en un certamen de la clase inglés. El estudiante intentó reflexionar a través de la historia sobre cómo miramos al otro, cómo nos reconocemos en él o cómo ignoramos lo que somos en el otro.

En la actividad estuvieron presentes el Dr. Darel Hillman, presidente interino de la UPR; Eric Colón, secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación; Dr. Luis A. Ferrao Delgado, rector interino de la UPR-RP; y la Dra. Gloria Díaz Urbina, decana de estudiantes, UPR-RP. Además, asistieron los profesores que impartieron los cursos a los estudiantes durante este semestre académico, y para finalizar la actividad la tuna Bardos se unió a la celebración y entonó el himno de la Universidad de Puerto Rico.

Share.