Confinadas hallan un soplo de esperanza en su entorno sofocado

Por Coral N. Negrón Almodóvar/ @coral_negron

Con tan solo verlos, brotó una chispa efervescente en los rostros de las estudiantes confinadas. Se percibía la admiración, la complicidad y el respeto hacia los profesores. Quizás porque gracias a ellos forjaron un vínculo de provecho por primera vez en sus vidas. Quizás porque se trataba de quienes las miraban a los ojos fijamente, sin lástima alguna, con un soplo de esperanza.

Coralys Campos
Coralys Campos

“Gracias por volar con nosotros y no soltarnos la mano”, soltó Coralys Campos, de 26 años, al leer unos calibrados apuntes de agradecimiento. No le fue posible contener el llanto y enrojecer sus menudos ojos verdes, pero concretó la lectura mientras sus compañeras de estudio, Omayra Torres Sánchez y Sharelys López Pérez, reiteraban su apoyo. Esto en la actividad de reconocimiento a las alumnas que forman parte del proyecto piloto de educación universitaria para encarcelados de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras(UPRRP).

Sharelys López Pérez, Coralys Campos, Omayra Torres Sánchez
Sharelys López Pérez, Coralys Campos, Omayra Torres Sánchez

“Siempre quise ser gemela y aquí pude ser trilliza”, agregó López Pérez, de 29 años, unos minutos después. Se refería a las otras jóvenes de custodia máxima con quien pasa gran parte del tiempo en el Complejo de Rehabilitación para Mujeres de Bayamón.

Esta agradeció a los catedráticos por “abrir esa jaula para perros” y hacerla sentir “libre”. “Jamás pensé que en un lugar como este cumpliría mi sueño de ir a la mejor universidad del País”, enunció. Desde su perspectiva, el “sello” que recibió el día de su sentencia va a ser borrado cuando reciba su segundo diploma de bachillerato.

Fueron nueve horas semanales las que estas, al igual que Ilka Cruz, Verónica Jiménez, Melania De Jesús Serrano y Sheyla Ohlinger -recluidas en la Institución de Corrección de Vega Alta-, tomaron clases de inglés, español, redacción, ciencias sociales y desarrollo personal con el fin de erradicar “su invisibilidad y silencio”. Un grupo de profesores de la Facultad de Estudios Generales otorgó las lecciones semanales alternándose los días e incentivando el pensamiento crítico de las nuevas jerezanas.

Confinadas junto a Profesores de la UPRRP
Confinadas junto a Profesores de la UPRRP

Para la profesora Wanda Ramos la experiencia fue un “acto grande de compartir amor”. “La educación es dar fe al que nunca la tuvo y devolvérsela al que la perdió”, sostuvo, antes de entregarle a las alumnas sus certificados de mérito. Los cursos ofrecidos, que son convalidados como créditos universitarios, acercan más a la meta a estas mujeres que añoran obtener su primero o segundo título universitario.

“Se está trabajando para que pueda ser así”, aseguró el profesor Francisco Torres, quien lidera un diálogo con la Universidad Central del Caribe para que también se puedan brindar clases sobre manejo de adicciones.

Prof. Edna Benítez
Prof. Edna Benítez

La coordinadora del programa, doctora Edna Benítez Laborde, platicó sobre los beneficios de los conversatorios y talleres que han recibido las estudiantes. Estas tuvieron la oportunidad de visitar el campus riopedrense en dos ocasiones; participar y triunfar en certámenes literarios; y acercarse “lo más posible a la experiencia universitaria”. Los escritores Mayra Montero y Luis Negrón las instruyeron y le recomendaron textos.

“Ustedes están dándole cátedra al País de que uno logra lo que se propone…yo quisiera que tuviésemos universidades y no cárceles. Como pueden percibir la educación canaliza los problemas y les da una visión de futuro”, añadió el secretario de Corrección y Rehabilitación, Einar Ramos López. En varias ocasiones, este recalcó el complicado panorama económico de la Isla, pero aseguró que la iniciativa proseguirá.

El acuerdo suscrito el año pasado entre la UPRRP y el Departamento de Corrección y Rehabilitación es producto de la entrega del historiador y profesor Fernando Picó, quien ha impartido clases en las cárceles de Puerto Rico por varias décadas. Al presente, se trabaja para que este proyecto que también incluye el Anexo 292 de la Institución Correccional de Bayamón, llegue a las otras instituciones penitenciarias de Puerto Rico.

Los gestores de esta encomienda también siguen los consejos del Dr. Samuel Arroyo, director del programa Hudson Link for Higher Education in Prison con sede en Nueva York, quien visitó el recinto universitario para dialogar y contribuir.

Estefanía Pizzi
Estefanía Pizzi

Acordes para liberarse

La estudiante de bachillerato Estefanía Pizzi, conocida artísticamente como Fanna, se unió a este proyecto con su guitarra y su libreta de escribir canciones para instruir a las confinadas en el arte musical y fomentar su entusiasmo por narrar desde el interior.

En la actividad, vocalizó tres temas que escribió con la colaboración de las mujeres. “Esta oruguita que tu ves aquí mañana será mariposa”, decía la lírica cantada a todo pulmón.

Fotos por Gustavo Ramos