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Situación de la infraestructura de nuestro recinto y medidas en curso: un reto compartido

4 de marzo de 2026

CARTA CIRCULAR

A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA

Angélica Varela Llavona, Ph.D.
Rectora

SITUACIÓN DE LA INFRAESTRUCTURA DE NUESTRO RECINTO Y MEDIDAS EN CURSO: UN RETO COMPARTIDO

Desde hace más de una década, nuestro Recinto opera en un contexto de precariedad fiscal que ha afectado directamente la capacidad de atender adecuadamente su infraestructura física. Esta realidad ha obligado a distintas administraciones a redistribuir recursos limitados para atender necesidades operacionales esenciales y así garantizar la continuidad de los servicios universitarios.

Actualmente, el Recinto recibe aproximadamente $2.4 millones anuales para atender las necesidades de mantenimiento, fondos a los que se suma una partida adicional para alcanzar unos $6 millones. Sin embargo, estos no son suficientes para brindar el mantenimiento necesario a los 4.8 millones de pies cuadrados de construcción que componen el recinto más grande y antiguo del sistema. De hecho, hemos estimado que se requieren $12.5 millones anuales para llevar a cabo un mantenimiento adecuado de éstos.

Esas limitaciones presupuestarias han provocado que equipos e instalaciones que no han recibido el mantenimiento adecuado comiencen a fallar. Asimismo, otros equipos simplemente han alcanzado o sobrepasado su vida útil sin haberse podido reemplazar. Entre estos últimos, se encuentran componentes críticos de infraestructura, como la subestación eléctrica, que cuenta con más de 50 años de servicio. Esta realidad nos plantea una situación compleja que demanda atención prioritaria y recursos sustanciales. Debido al alto costo de muchas de esas reparaciones o sustituciones, dependemos de asignaciones especiales, como ha sido el caso de los fondos necesarios para el reemplazo del sistema de filtración de las piscinas del recinto, las mejoras a las pistas u otros proyectos de reconstrucción.

Ante este panorama, hemos implantado medidas de forma consistente y responsable en el equipo crítico del recinto. Por ejemplo, y aún con el limitado presupuesto, realizamos regularmente el mantenimiento de la planta central de enfriamiento y de la subestación eléctrica para alargar su vida útil.  Trabajamos en un plan para mitigar la situación de las piscinas y completamos la evaluación y diseño del nuevo sistema de filtración de las piscinas. Ahora esperamos por una asignación especial para su reemplazo.

En cuanto a las pistas atléticas, la construcción estará comenzando en abril de 2026. Así mismo, hemos iniciado otros proyectos que se encuentran en etapa de subasta, como la reparación del techo del gimnasio, los baños y lockers del Complejo Deportivo. Por otra parte, también hemos implantado estrategias dirigidas a maximizar el uso eficiente de los recursos y fortalecer la sostenibilidad institucional. Entre estas iniciativas se destacan el uso estratégico de los costos indirectos para atender las facilidades de investigación científica, la consolidación de procesos de adquisición de equipos y materiales, y la reorganización administrativa para optimizar el uso de los recursos disponibles. De igual forma, hemos iniciado conversaciones con las diversas unidades que tienen la capacidad para generar ingresos, con miras a que puedan asumir algunos gastos que permitan liberar recursos fiscales que nos den la capacidad para continuar asegurando los ofrecimientos académicos y la prestación de servicios estudiantiles.

Aun con todos estos retos, es meritorio reconocer que gracias al compromiso de nuestra comunidad universitaria hemos logrado mantener niveles estables de matrícula y retención estudiantil en los últimos 3 años, reafirmando nuestra misión fundamental de servir al estudiantado. También hemos conservado nuestra clasificación como institución de investigación R2 que ha fortalecido nuestra capacidad para obtener fondos externos y promover iniciativas de investigación que contribuyen al desarrollo académico y científico del país.  Igualmente, hemos mantenido el compromiso con la excelencia académica, asegurando que todas nuestras facultades y programas continúen cumpliendo con los más altos estándares de calidad y con la acreditación de 53 programas.

El Recinto de Río Piedras atraviesa, sin duda, un periodo retador. No obstante, esta institución ha superado desafíos en el pasado y lo continuará haciendo.  Este momento exige de todos nosotros unidad de propósito, colaboración y compromiso colectivo para fortalecer y preservar el primer recinto universitario que pronto celebrará su aniversario 123.

Sigo contando con todos ustedes. Muchas gracias.

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