Gallitos ganan segundo lugar en competencia nacional de arquitectura

Por Frances M. Velázquez Feliciano
Estudiante Reportera
Oficina de Comunicaciones
Recinto de Río Piedras-UPR

Fotos por Robert Feliberty Milland

Los estudiantes del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPRRP) continúan cosechando éxitos en sus distintas escuelas y facultades. Este es el reciente caso de dos estudiantes de la Escuela de Arquitectura, Gabriel A. Rivera León y Christian G. González Román, quienes alcanzaron el segundo lugar en la competencia: Mi Casa Resistente del Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico (CAAPPR), con su propuesta titulada CASA CORE, la cual fue sometida concursando con propuestas de arquitectos profesionales.

Esta competencia buscó que se produjera un diseño que atienda las necesidades de todo ciudadano de un techo seguro resistente, luego del paso del Huracán María, pero que a su vez reconozca las limitaciones económicas reales que no les permiten financiar el diseño y construcción adecuada de su hogar. El proyecto debió incorporar la tecnología disponible, los códigos actuales, ser accesible en términos de costo y apoyar la protección del paisaje y consideraciones ambientales.

La propuesta que presentaron nuestros gallitos destaca una mayor área con la menor cantidad de perímetro de construcción logrando una solución eficiente, que permite una expansión futura y la posibilidad de adaptarse a distintos tipos de solares.

Retos

Christian Gonzalez
Christian Gonzalez

“Lo más difícil fue saber cómo modular el espacio de la propuesta y cómo lo hacíamos a grande escala para poder extenderla”, recordó Rivera León. Mientras que para González Román lo más difícil también fue “trabajar con un solar mínimo, ya que el programa nos requería tener dos habitaciones”. “Nosotros realmente nos mantuvimos cerca del concepto que queríamos de crear una casita resistente, pero que pudiese crecer”, añadió.

Los galardonados, compartieron que querían dar su punto de vista como arquitectos en formación acerca de la situación trabajada en la competencia y, asimismo, dar su idea de cómo resolver un problema que afecta a muchas familias en todo en todo Puerto Rico, ya que la idea era diseñar una casa que pudiera hacerse en cualquier parte de la isla con materiales básicos y económicos.

“No sabíamos el resultado que esto iba a tener frente a arquitectos graduados, con experiencia. El quedar segundo lugar como estudiantes, es un gran privilegio. Este es el primer premio que recibe el curso este año, así que estamos bien contentos”, expresó emocionado González Román.

Esta oportunidad surgió durante la primera parte del curso de diseño del cuarto año de arquitectura, Competition Studio, y gracias a sus profesores, Rafael Vargas y Francisco Rodríguez. En esta clase -tipo taller- todos los estudiantes presentan proyectos de diferentes temas en grupo, los cuales son evaluados por los profesores y recursos de profesionales externos. Luego se hace una deliberación interna, y finalmente se escogen los proyectos para participar en cuatro a cinco competencias internacionales y nacionales.

“Este concurso del CAAPPR, era solo para profesionales, sin embargo, pregunté si podía poner mi licencia de arquitecto y trabajarlo con los estudiantes del taller; me dijeron que si, y mira hasta donde llegamos”, expresó el arquitecto y profesor de este taller hace una década, Francisco Rodríguez.

Resultados

“Nuestro resultado fue un núcleo mínimo de vivienda con una habitación, que puede crecer a tres habitaciones, la diseñamos para que esas expansiones fueran ya dadas según planificadas”, indicó González Román.

La casa que se propuso contaría con  ventilación, vista a los patios, iluminación, un baño, sala, cocina y comedor en conjunto. Además en las paredes exteriores se encontraría los productos vitales para la sobrevivencia de un huracán; y también recomendaron tener energía solar, en caso de que se fuera la energía eléctrica.

Esta propuesta se hizo con la idea de hacerla en el sector de Barrio Obrero o el Caño Martín Peña, que son zonas inundables, por eso plantearon crearlas en un terreno elevado. “Dentro del kit de la casa pusimos una rampa, terraza, etc. Queríamos darle al espacio un ‘feeling’ más abierto, con área para tener ratos de ocio”, señaló Rivera León.

Experiencia

gabriel rivera
Gabriel Rivera

“De mi parte esto es el comienzo de una carrera profesional en la arquitectura”. “La competencia nos dio una mirada a lo que hace falta en el país”, sentenció González Rivera de 22 años.

Entretanto Rivera expresó que, “para mí como futuro arquitecto, es un paso que me abre unas puertas en el campo, y también valida la misión de nuestra Escuela, que con estos talleres de diseño busca involucrarnos en este tipo de proyectos para el bien de la sociedad”.

Por otro lado, el profesor Rodríguez manifestó que, “es importante que el gobierno y las personas vean que los estudiantes se pueden sentar en la mesa y aportar soluciones  a los problemas del país, que hay mucho talento y ganas de aportar desde sus campos de estudios”.

“La Escuela de Arquitectura de la UPR,  tiene muchos talleres que hacen cosas buenas y útiles para el país, así que dentro de la crisis, hay mucha energía positiva ocurriendo y dando plataformas a los estudiantes para que puedan expresar y promover sus  ideas”, sostuvo.

La propuesta de los estudiantes tuvo un costo estimado de $27,000 entre materiales y mano de obra. Esta fue presentada de manera digital, con programas tridimensionales y dibujos 2D, el pasado 22 de marzo de 2018, en la sede del CAAPPR.  Los estudiantes obtuvieron el reconocimiento junto a un premio en metálico de $2,000.

El reto fue evaluado por un panel de jurado, compuesto por el Arq. Andrew Freear, director de Rural Studio; el Arq. Manuel Bermúdez, pasado ganador Premio Klumb 2017; el Ing. Roberto Rexach Cintrón, representante del Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico; Carlos Muñiz Pérez, representante de Enlace, junto a los líderes comunitarios: Víctor Cerdá, Félix Colón y Evelyn Quiñones.

El jurado decidió de manera unánime otorgar el primer premio al arquitecto y ex profesor de la UPR, Fernando Abruña, FAIA, por su proyecto Casa Enlace Resiliente.  Este proyecto según Abruña, “presenta una bella relación entre los espacios interiores y exteriores a través de una estrategia clara que permite posibles expansiones futuras, mientras que representa un método constructivo fácil que puede ser desarrollado por la propia comunidad y replicado en diferentes condiciones”.