Experto en bioestadísticas habla sobre las muertes asociadas con el huracán María

Amanda I. Valentín Vázquez
Estudiante Reportera
Oficina de Comunicaciones
Recinto de Río Piedras – UPR

El profesor de bioestadística en la Universidad de Harvard, Rafael Irizarry Quintero, visitó recientemente el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (RRP-UPR) para dictar una conferencia sobre el proceso de recolección de data de las muertes, tras el paso del huracán María en septiembre de 2017. La actividad fue una iniciativa del Programa Graduado de Biología del recinto.

El también egresado del Departamento de Matemática del RRP-UPR abundó en el Seminario de Biología Mortality in Puerto Rico After Hurricane María sobre la metodología que utilizaron para dar con un estimado de 4,645 muertes en el momento que aún se desconocían datos del registro de defunciones. Luego de haber publicado en mayo, los resultados del estudio, el gobierno compartió entonces en junio los datos día por día de los fallecidos.

Por lo que, destacó que ahora “[hay] más precisión porque tienes la data. No lo tienes que estimar con una encuesta”, al explicar el análisis que ajusta, con las cifras que compartió el gobierno, a un estimado de 3,000 mil muertes.

Aunque durante los meses de investigación habían sido publicados algunos informes en medios de comunicación, faltaban números de los meses de noviembre y diciembre, señaló. Anterior a la data oficial compartida, para alcanzar los números que faltaban, el equipo de Harvard realizó encuestas, utilizó cifras compartidas por funerarias, y demás métodos basados en la comparación de la tasa de mortalidad en Puerto Rico de años anteriores y pasados fenómenos atmosféricos.

“Cuando veo estas gráficas me dicen que hay que hacer algo diferente a lo que estamos haciendo ahora”, expresó el catedrático de la Universidad de Harvard sobre las estadísticas finales. Sobre las causas principales del exceso de muertes se encuentran los ataques al corazón, pacientes de diálisis, y tantos otros pacientes que dependían de la electricidad para vivir.

El profesor en la Escuela de Salud Pública de Harvard recalcó que la importancia del uso de data radica en la detección de problemas para poder tomar acción sobre ellos. Asimismo recomendó al gobierno, principalmente, la reparación del “grid” eléctrico, ante la posibilidad de una próxima emergencia, así como que los hospitales cuenten con el servicio eléctrico y las personas con los servicios médicos esenciales.