Los Taino-Warriors agradecen las oportunidades de servicio en su formación

Estudiantes del ROTC

Por Abimarie Rivera Martínez
Estudiante Reportera
Oficina de Comunicaciones
Recinto de Río Piedras – UPR

Fotos Lierni Cincunegui Saizar

El huracán María dejó estragos naturales y secuelas emocionales que aún hoy día, a dos años del desastre, permanecen presente en la sociedad puertorriqueña y en la diáspora que presenció desde lejos cómo la isla resistió el feroz fenómeno atmosférico, nunca antes visto en la historia moderna del país.

Fueron días duros, semanas largas y meses de gran angustia, pero si hubo un batallón que se paró en primera línea el día siguiente del ciclón para apoyar a las comunidades de la isla lo fue el escuadrón “Taino-Warriors Battalion” del Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de la Reserva, con sede en el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (RRP-UPR).

El anhelo de ayudar a los más necesitados y las ganas de hacer la diferencia en la isla pudieron más que el cansancio y el agotamiento al que se expusieron durante más de dos meses de arduo trabajo.

Christopher Cintrón, quien es estudiante de último año de Ciencias Políticas en el RRP-UPR, explicó que tras las hazañas que la compañía realizó para abastecer al país quedó demostrado que en el ROTC “no solo formamos líderes, sino que también desarrollamos valores y les apoyamos [a los participantes] a llegar a la meta”. Según explicó Cintrón el 50 por ciento de los soldados activos del US Army son hispanos, en su mayoría, puertorriqueños egresados de este programa.

Mientras que el cadete Emmanuel López García, quien además de pertenecer a la división del RRP es miembro de la Tropa 432 (Transportation Company, conocidos como los “Tártaros”), comentó que durante la emergencia laboró como transportista en la División 88 Mike Truck Driver con la misión de suplir a Puerto Rico de agua y comida por más de 60 días.

“La experiencia en María fue fuerte. Quería ayudarlos a todos, pero a veces nuestros recursos no daban abasto”, comentó el joven de 27 años, toda vez que añadió que pese a las grandes cantidades de alimentos que tenían para repartirles a los ciudadanos, la necesidad que vivió el país durante esos días fue de tal grado que, en ocasiones, se quedaban cortos de suministros para el día siguiente.
El estudiante graduado de Ciencias Forenses de la Universidad Ana G. Méndez añadió que los meses subsiguientes al huracán María realizó unas cinco misiones diarias en horario de 5 de la madrugada a 12 de la medianoche, en diferentes municipios de la isla, durmiendo en ocasiones en el Coliseo Carmen Zoraida Figueroa de Corozal, para el día siguiente continuar su labor temprano en la mañana.

Enfoque en la comunidad más allá de Irma y María
Pese a que los retos más grandes sucedieron con el paso de los huracanes Irma y María en septiembre de 2107, el servicio a las comunidades de Puerto Rico y su compromiso con los más vulnerables ha continuado.

Así lo asegura Karla Enid Jiménez Gracia, una de las 20 mujeres que pertenece a la escuadra Taino-Warriors. “Es difícil ver la situación en la que viven muchos animales en Puerto Rico. Por eso hemos ido al refugio ‘Amigo de los Animales’ para llevarle comida a los perros y bañarlos”, manifestó.

Según comentó el cadete Gilbert Rivera Rodríguez, ahora la escuadra “se está enfocado más en la ayuda a la comunidad”, razón por la cual los participantes del programa se han adentrado y conocen de primera mano las situaciones que afectan a algunas regiones de la isla.

“Mientras sigamos aquí seguiremos ayudando a quien lo necesite”, afirmó el estudiante de Ciencias Naturales de la Universidad Central de Bayamón (UCB).

Experiencias que transforman
El US Army ROTC de la UPR-RP está adscrito al Decanato de Asuntos Académicos, por lo que le permite a los estudiantes realizar una carrera en la milicia, mientras ejercen sus funciones académicas con la posibilidad de escalar rangos, una vez finalicen sus estudios universitarios.

Parte de su desarrollo como cadetes incluye visitar escuelas y participar de actividades de reclutamiento, lo que a juicio de López García, les ha permitido llegar a otros alumnos a los cuales no hubiesen podido acercarse de no ser por la naturaleza de su trabajo.

El soldado aseguró que a través de estos eventos escolares han conocido pupilos que los ven como ejemplo a seguir. “La juventud no está perdida, la juventud sigue creciendo y están buscando la manera de aportar al país de diversas maneras”, recalcó.

Mientras que Rivera Rodríguez añadió que el ROTC “te enseña a servir a la comunidad y a ser un líder”.

Jiménez Gracia, por su parte, subrayó que “esta experiencia ha sido maravillosa. Te envían a diferentes países para conocer distintas culturas”.

La cadete ha tenido la oportunidad de estar en estados tales como Florida y Georgia, entre otros, y una vez finalice sus estudios en biología en la UCB espera ser enviada a una base militar en Alemania junto a su esposo.

Pese a lo sacrificado que puede ser pertenecer al ROTC, tomar cursos como parte de su preparación como oficiales del ejército estadounidense y ser estudiantes de bachillerato o maestría a tiempo completo, los cadetes sostienen que son múltiples las oportunidades que obtienen al ser parte de este equipo.

“Yo lo llamo un dos por uno, porque estudias y te comisionas. El programa tiene muchos beneficios que los estudiantes desconocen”, puntualizó López García.

US Army ROTC celebró sus 100 años en el sistema UPR
Recientemente el US Army ROTC celebró sus 100 años de fundación en el sistema de la Universidad de Puerto Rico con una serie de actividades entre las cuales se destacó la participación de importantes líderes del ejército, muchos de ellos egresados del programa.

El evento contó con exposiciones de la Guardia Nacional, de la Reserva de los Estados Unidos, y de las unidades Air Force y Army, ambas del ROTC. Además, la actividad sirvió para orientar a la ciudadanía sobre los beneficios de ingresar al programa e interactuar con los oficiales que han estado en el Salón de la Fama de “Taino-Warriors Battalion”, militares que han obtenido los mayores rangos dentro del programa universitario.

Este proyecto comenzó en el sistema UPR en el 1919 como una escuela de oficiales y desde entonces ha impactado la vida de cientos de estudiantes, quienes han logrado realizar una carrera universitaria con gastos pagos, ayudas y subvenciones, mientras desarrollan sus destrezas académicas y de servicio.