Estudiantes y profesores se unen en solidaridad a la ‘Caravana Violeta’

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Por Yarimar Rivera Acevedo
Reportera
Oficina de Comunicaciones
Recinto de Río Piedras – UPR

Foto por Javier R. Figueroa Negrón

La solidaridad en Puerto Rico no se ha visto afectada por el huracán María. Con el motivo de conmemorar el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres, este mes comenzó la ruta del esfuerzo denominado Caravana Violeta. La Dra. Elithet Silva Martínez ha contribuido en la integración de un equipo de voluntarios, en el que participaron estudiantes de la Escuela Graduada de Trabajo Social Beatriz Lassalle de la UPR, Recinto de Río Piedras.

La Coordinadora Paz para la Mujer (CPM), una coalición de 35 organizaciones, asumió gran parte del liderato, junto con Iniciativa Comunitaria. Se decidió llevar unidades móviles a distintos pueblos de la isla, entre ellos, San Juan, Aibonito y Ponce. La caravana ofrece diferentes servicios de apoyo a mujeres sobrevivientes de distintos tipos de violencia. El equipo cuenta con clínicas de salud con el Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, psicólogos de la Universidad Carlos Albizu y trabajadores sociales de la Escuela Graduada de Trabajo Social Beatriz Lassalle.

Para la profesora Silva Martínez, los estudiantes sintieron un llamado natural para apoyar a las comunidades impactadas. “La solidaridad de los estudiantes de este recinto, me hace a mí afirmar que la UPR tiene que verse como uno de los principales proyectos de país, porque desde aquí surge formación, pero también surge acción de transformación y construcción de país”, mencionó.

La acción de los estudiantes conmovió a esta profesora, pero no la sorprendió porque los estudiantes siempre han sido solidarios en distintos momentos. Esta profesora siente un orgullo y una honra por poder vivir con ellos esta experiencia, pues sus estudiantes terminan siendo maestros y maestras de vida.

La estudiante graduada de Trabajo Social y participante de la actividad, Loraine Rodríguez Vera, ha reflexionado sobre la función de los trabajadores sociales cuando escuchó distintas historias en las comunidades. Rodríguez Vera recalca que esta experiencia es necesaria para todos los estudiantes de la escuela, debido a que después de María a los trabajadores sociales los necesitan “allá fuera”.

Con la Caravana Violeta se está llevando un mensaje de solidaridad, esperanza y paz. “Habemos personas que nos preocupamos por los demás. Estamos haciendo todo lo posible por llegar a las comunidades. El mensaje más importante es que ellos sientan que no están olvidados”, expresó la estudiante de Trabajo Social.

Han sido varios los estudiantes que se han unido a esta iniciativa. Según Rodríguez Vera, a ellos lo que los llena es ver la gente feliz, mientras comparten su cariño, empatía y comprensión. Además, resaltó que han sido bien cooperadores y han tenido mucha iniciativa, pues siempre están dando más de lo que se les pide. Así también concordó Silva Martínez, al mencionar que los estudiantes han dado la milla extra.

El rol de los estudiantes ha sido uno importantísimo en la organización y planificación de la Caravana Violeta, como en la distribución de suministros y en el proceso de acompañamiento. De igual manera, ofrecieron apoyo relacionado con las disciplinas que ellos forman. Estos también, de acuerdo con Silva, han sido maravillosos en conectarse con la diáspora para que puedan apoyar la distribución de suministros.

Parte del compromiso de la Escuela Graduada de Trabajo Social, es que los estudiantes vayan más allá de la teoría y que se involucren en el trabajo que se hace desde la comunidad, indicó la profesora Hilda Rivera Rodríguez. La Caravana Violeta ha sido una oportunidad para que los mismos estén en contacto directo con estas comunidades.

En esta iniciativa, se están dando a la tarea de hacer prevención de violencia contra las mujeres, pues se ha reseñado que la violencia ha aumentado después del huracán. “Más allá de dar una información, se está trabajando con talleres de manera proactiva”, informó Rivera Rodríguez. Así, uniendo esfuerzos se está promoviendo un mensaje de compromiso hacia las comunidades. La profesora Rivera resalta que detrás de cada ayuda, se está brindando la fortaleza y la solidaridad para que estas comunidades se puedan levantar.

La misión de la UPR se vio reflejada en la labor voluntaria que han realizado los estudiantes. “Pienso que con su trabajo enaltecieron el espíritu de la UPR. Porque si algo tiene que hacer la Universidad en estas circunstancias es abrirse al país; es estar presente porque somos el país. Estas historias son dignas de contar”, destacó Silva Martínez.

La caravana ha sobrepasado las expectativas en varios aspectos, tanto como en la presencia de mujeres, hombres, niños, niñas y personas mayores quienes han recibido servicios, como en el apoyo de los estudiantes y de la comunidad. La profesora Silva “pensaba que esto sería un esfuerzo pequeño y terminó siendo un proyectazo maravilloso”.

Para recibir donativos nacionales como internacionales, se creó el Hurricane Maria Relief Fund que servirá de apoyo a las organizaciones, para que, así, continúen sus esfuerzos de concienciar sobre la violencia de género en situaciones como estas.

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