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Elithet Silva-Martínez: “La historia de muchas es mi historia, y mi historia es la historia de muchas”

Por Camila M. Cutié Selva
Estudiante Reportera
Oficina de Comunicaciones
Recinto de Río Piedras ­– UPR

Fotos por Dunamis Acevedo Santiago y Héctor Suárez De Jesús 

En el marco de la conmemoración del Mes de la Historia de la Mujer, la American Association of University Women – Puerto Rico (AAUW PR) y el Club Rotario le otorgaron un reconocimiento especial a la doctora Elithet Silva-Martínez, directora interina de la Escuela Graduada de Trabajo Social Beatriz Lassalle (EGTSBL), del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, y codirectora del proyecto SIEMPRE VIVAS Metro, por su incansable labor a favor de las niñas y mujeres de Puerto Rico. 

Este esfuerzo vehemente por el bienestar de las féminas en Puerto Rico, según relató Silva-Martínez, se nutre de un “sueño de paz” para las suyas, sean inmediatas o no. Su trabajo es el producto de un “esfuerzo consciente de honrar las historias” de las mujeres de su vida –sus abuelas, su madre y sus hijas– y de todas aquellas que, en su labor diaria, sirven con ahínco a la sociedad puertorriqueña. “La motivación para muchas de nosotras es el reflejo de nuestras historias, el vernos reflejadas en tantas otras. En mi caso personal, la historia de muchas es mi historia, y mi historia es la historia de muchas”, sostuvo. 

Para la doctora, el reconocimiento de su labor representa una oportunidad para visibilizar las luchas, las necesidades y los retos a los que se enfrentan las mujeres en la isla y, al mismo tiempo, para exponer las oportunidades que tiene la sociedad puertorriqueña “para fortalecer el acceso a la vida digna y a la educación, y el derecho al techo, a la paz, a la alimentación y a ser”. 

Silva-Martínez compartió que, desde su perspectiva, este honor no representa un reconocimiento a su labor individual, sino uno al esfuerzo colectivo de sus colegas en SIEMPRE VIVAS Metro. “La belleza más grande que yo puedo mirar a lo lejos, en esa mirada retrospectiva de SIEMPRE VIVAS Metro, es ese unir de voluntades de gente tan especial que trabaja con ahínco, con compromiso y con amor por la universidad”, comentó.

 SIEMPRE VIVAS: el poder del esfuerzo colectivo 

El proyecto SIEMPRE VIVAS nació, en 1997, como un esfuerzo del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico (RUM-UPR), bajo el liderato de la profesora Luisa R. Seijo Maldonado, mientras que –ya en 2019– comenzó su labor en el Recinto de Río Piedras (RRP-UPR). Desde su inicio, esta iniciativa ofrece apoyo, asesoría y acompañamiento a víctimas y sobrevivientes de situaciones de violencia de género.

“En el trabajo de SIEMPRE VIVAS Metro, nuestra inspiración proviene del reconocimiento de nuestra importancia en la vida de quienes sobreviven violencia de género”, compartió Silva-Martínez. Además, comentó que esa inspiración se convierte en un compromiso y una convicción de que, al adelantar la agenda de bienestar para las mujeres y las niñas, también se fomenta el desarrollo de la sociedad puertorriqueña. “En la medida en que avanzamos nosotras… avanzan nuestras familias, nuestras comunidades”, señaló.

Para Silva-Martínez, SIEMPRE VIVAS Metro reafirma la misión de la universidad al utilizar la fusión del hacer con la investigación social como vehículo para el bienestar de Puerto Rico. “Una universidad como la nuestra no existe solo para enseñar o solo para generar conocimiento, también existe para reconocer la responsabilidad social que tiene con el país al que le sirve”, señaló la doctora.

Asimismo, SIEMPRE VIVAS Metro permite que la comunidad universitaria se inserte en el “tejido social” del país. “No miramos las realidades desde lejos, como objeto de estudio, sino que somos parte de entenderlo, de accionar sobre él”, compartió la doctora. Destacó que, desde un enfoque interdisciplinario, el Recinto de Río Piedras “se convierte en un espacio maravilloso para unir todas estas dimensiones del trabajo para combatir la violencia de género”.

Violencia de género: necesidades actuales y aspiraciones futuras

La hazaña más importante de SIEMPRE VIVAS Metro, desde la perspectiva de Silva-Martínez, es acudir a una graduación y ver “caminando juntas” a estudiantes que sobrevivieron violencia de género mientras estudiaban. No obstante, la labor por el bienestar de las mujeres y las niñas puertorriqueñas no concluye con este logro. “No hay que esperar al futuro [para continuar la lucha], hay mucho que hacer ahora”, insistió la doctora.

Entre las necesidades más urgentes de las mujeres en Puerto Rico, Silva-Martínez enumeró el desarrollo y sostenimiento de políticas respecto a la violencia de género; la atención a los problemas de acceso, como las brechas salariales y el acceso a la educación, y la labor orientada a la prevención de la violencia que incluye trabajar con niñas y mujeres pero, al mismo tiempo, con niños y hombres que “son parte del tejido social y que las circunstancias sociales en las que nos encontramos, en ocasiones, también les victimizan desde una perspectiva de deshumanizar su propia experiencia”. 

“Yo aspiro y lucho, y seguiré luchando toda mi vida, para que las niñas y las mujeres que comparten historia conmigo –historia pasada, historia presente y el futuro, también– tengan acceso a vivir vidas en plenitud, en absoluta paz”, compartió Silva-Martínez. A corto plazo, aspira a que SIEMPRE VIVAS Metro cuente con un fondo de becas para víctimas y sobrevivientes de violencia de género; a largo plazo, que se logre la equidad entre las mujeres y los hombres en Puerto Rico y el mundo. “Yo quisiera que, como seres integrales, pudiéramos… ser en absoluta plenitud. Me parece que, en la medida en que eso pasa a nivel individual, también vamos sanando y construyendo vidas de plenitud a nivel colectivo”, sentenció. 

¿Cómo se llega a esto?

El esfuerzo para lograr el bienestar de las mujeres y las niñas de Puerto Rico y –como consecuencia– la plenitud equitativa no le pertenece exclusivamente a SIEMPRE VIVAS u organizaciones similares; le pertenece, en gran medida, a los individuos que componen la sociedad puertorriqueña. Para la doctora, es imprescindible que los ciudadanos conozcan y apoyen las iniciativas de estas organizaciones. En el caso de SIEMPRE VIVAS Metro, este apoyo, aunque puede ser monetario, también se puede manifestar de otras maneras, desde compartir la labor que hacen hasta “ofrecer manos” en su ejecución. 

Silva-Martínez mencionó que la perspectiva de las generaciones jóvenes, en específico, hace aportes valiosos a esta lucha. “Las nuevas y próximas generaciones tienen… una capacidad genial de mover energía creativa, de pensar fuera de la caja y de utilizar medios que, quizás, en otros momentos no fueron posibles, como las plataformas digitales”, señaló.

Este aporte al bienestar de las féminas puertorriqueñas de cada individuo, sin importar su generación, debe nutrirse de un esfuerzo educado. Silva-Martínez concluyó que esta labor implica un compromiso diario para “la promoción del bienestar, la equidad, la justicia y los derechos humanos de las niñas y las mujeres en la cotidianidad. Para eso, un buen primer paso es educarse, es comprender desde una visión amplia y crítica, cuáles son las inequidades y cuáles son las barreras estructurales que existen hoy”. 

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