
Investigación sobre regeneración intestinal en la UPR recibe nueva subvención del NIH y fortalece la formación de estudiantes científicos
- Fecha 24/03/2026
Por Carliany Ruiz Ramos
Estudiante PEAF
Oficina de Comunicaciones
UPR Recinto de Río Piedras
Fotos por Daniel A. Vidot Larriuz
El proyecto de investigación liderado por el profesor José E. García Arrarás del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (RRP-UPR), recibió una nueva subvención de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés) para continuar estudios sobre los mecanismos de regeneración intestinal, utilizando como modelo de estudio los pepinos de mar, un equinodermo emparentado con los erizos y las estrellas de mar. La iniciativa impulsa avances científicos y fortalece la formación investigativa de estudiantes en distintos niveles académicos.
La propuesta, titulada “Un plano para regenerar el intestino”, fue refinanciada por un periodo adicional de tres años, luego de haber contado con apoyo continuo durante los pasados seis años. La nueva subvención asciende a $558,750 y permitirá continuar investigaciones enfocadas en comprender cómo algunos organismos regeneran tejidos internos.
El proyecto estudia el proceso de regeneración del intestino en el pepino de mar, un organismo marino capaz de reconstruir este órgano después de perderlo como una respuesta a algún trauma físico según las teorías. Este fenómeno natural, que no ocurre de forma espontánea en los seres humanos, representa un modelo biológico clave para comprender cómo podrían mejorarse los procesos de regeneración de tejidos en las personas.
Para analizar este proceso, el equipo de investigación utiliza técnicas avanzadas como la secuenciación de ácido ribonucleico o ARN de núcleos, que carga información genética, y métodos de visualización molecular mediante la herramienta de HCR-FISH. La hibridación fluorescente in situ (FISH) es una técnica de laboratorio que se usa para detectar y localizar una secuencia de ADN específica en un cromosoma. Estas técnicas permiten identificar las células y los genes que se activan durante la regeneración intestinal, ayudando a construir un mapa detallado de los mecanismos biológicos que intervienen en este proceso.
Sin embargo, más allá de los hallazgos científicos, el impacto del proyecto se refleja también en la formación de estudiantes investigadores en la UPR. Los fondos de la subvención permiten adquirir materiales especializados para experimentación y apoyar la participación de estudiantes subgraduados y graduados en el laboratorio.
El laboratorio del doctor García Arrarás integra estudiantes en diferentes etapas de su formación académica, creando un ambiente de aprendizaje colaborativo entre ellos, donde la investigación científica se une directamente con la mentoría.
“Todos tienen un proyecto con la meta de que se apropien de su investigación y la lleven a cabo”, explicó el doctor García Arrarás sobre el estilo de trabajo en su laboratorio.
Actualmente, el equipo incluye aproximadamente 20 estudiantes subgraduados, dos de maestría y cuatro doctorales, quienes trabajan en proyectos relacionados con la regeneración y se reúnen semanalmente para presentar sus avances.
En este entorno, la mentoría ocurre tanto de forma directa como entre pares. Mientras el profesor guía el desarrollo académico de los estudiantes, los alumnos graduados también colaboran en la formación de los subgraduados, ayudándolos a desarrollar habilidades prácticas en investigación científica.
Según García Arrarás, este enfoque permite que los estudiantes experimenten la ciencia de manera activa y aplicada. “Es como si en una clase de cocina te explicaran todas las recetas de cómo hacer un bizcocho. Aquí lo que hacemos es que los estudiantes hagan el bizcocho”, explicó para ilustrar la diferencia entre el aprendizaje teórico del salón de clases y la experiencia práctica en el laboratorio.
En el laboratorio, los estudiantes aprenden a diseñar experimentos, preparar soluciones, analizar datos y manejar técnicas científicas especializadas. También desarrollan habilidades fundamentales para la investigación, como el pensamiento crítico y la resolución de problemas, muchas veces aprendiendo a través de la experimentación y los errores iniciales que forman parte del proceso científico.
Este modelo de mentoría ha tenido resultados tangibles en la trayectoria profesional de sus estudiantes. En años recientes, participantes del laboratorio han sido admitidos en todas las escuelas de medicina de Puerto Rico, han continuado estudios graduados o se han integrado a la industria farmacéutica.
Estos logros reflejan el impacto científico y educativo del trabajo que se realiza en el laboratorio del doctor García Arrarás. A través de la investigación sobre regeneración biológica y la mentoría de nuevas generaciones de científicos, el proyecto continúa aportando tanto al avance del conocimiento como a la formación de talento científico en Puerto Rico.



Etiqueta:José E. García Arrarás, nih
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