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Seis décadas de legado: el Programa de Estudiantes Orientadores como mano amiga en la UPR-RRP

Por Camila M. Cutié Selva
Estudiante Reportera
Oficina de Comunicaciones
Recinto de Río Piedras – UPR

Fotos por Daniel A. Vidot Larriuz

Desde su comienzo en 1966, el Programa de Estudiantes Orientadores (PDEO) del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (RRP-UPR), ha tenido claro su propósito: ser una mano amiga para los gallitos y jerezanas de nuevo ingreso. Durante las seis décadas de labor de esta iniciativa, los estudiantes voluntarios del programa han impactado a un sinnúmero de sus pares al apoyarles y servirles como guía en esos primeros pasos en la vida universitaria. 

“[La Middle States Commission on Higher Education] nos considera una pieza esencial para la retención por el apoyo que brindamos a los estudiantes en ese primer año”, sostuvo la doctora Arelis M. Ortiz López, consejera profesional y directora auxiliar. Expresó, además, que la iniciativa sirve como enlace entre los profesionales de ayuda de la universidad y los alumnos que requieran sus servicios. 

Ortiz López destacó que los estudiantes orientadores están adiestrados para liderar reuniones grupales y talleres, ofrecer recorridos y orientar a otros alumnos sobre los servicios esenciales de la universidad. Además, compartió que la popularización de las plataformas de mensajería y las redes sociales ofrece una oportunidad única de comunicación directa e inmediata entre los estudiantes orientadores y sus grupos designados de gallitos y jerezanas de nuevo ingreso. 

“Hubo una ocasión en la que un estudiante de nuevo ingreso me llamó bien tarde en la noche por un problema familiar”, compartió la estudiante orientadora Emilie Torres Hernández, quien cursa su cuarto año en la Facultad de Administración de Empresas. “Estuvo más de una hora desahogándose… y ahí me di cuenta de que me encantaba poder ayudar a las personas”, concluyó. 

Estudiantes orientadores: vocación que deja su huella  

El vínculo entre los estudiantes orientadores y la universidad es de recíproco beneficio. Entre aprendizaje constante y pasión por el servicio a su comunidad, los voluntarios del programa se sumergen en experiencias inigualables que fomentan su desarrollo académico, profesional y personal. 

Daniela García González, estudiante orientadora de cuarto año de la Facultad de Comunicación e Información, compartió que su inspiración para unirse al PDEO –durante el segundo semestre de su primer año– fue la búsqueda de una experiencia que le ayudara a iniciarse de lleno en el recinto. “[En ese momento] me di cuenta de que no estaba viviendo la experiencia universitaria completa y, entonces, tomé la iniciativa de solicitar al programa”, expresó. 

Para García González, este espacio ha sido una herramienta primordial en el desarrollo de sus habilidades de comunicación asertiva y resolución de conflictos. Añadió que, entre los adiestramientos que reciben y la asistencia de los consejeros del Departamento de Consejería para el Desarrollo Estudiantil (DCODE), con los que se mantienen en contacto, ha logrado desarrollar su capacidad de liderazgo y confianza. 

Su compañera Torres Hernández respaldó este argumento. Comenzó su servicio como estudiante orientadora para desarrollar sus destrezas suaves y expandir su círculo social; a lo largo de los años, su crecimiento ha sido inconmensurable. “Entré al programa siendo una persona y, ahora mismo, soy una persona completamente diferente. Ver mi progreso, el cómo he ido desarrollándome durante los años… han vuelto no solo esta experiencia, sino mi vida universitaria en general, una excelente”, compartió. 

¡Conviértete en Estudiante Orientador! 

Actualmente, el Programa de Estudiantes Orientadores (PDEO) está reclutando gallitos y jerezanas comprometidos con el servicio, que deseen colaborar en este proyecto durante el año académico 2026-2027. Para ser elegibles, los interesados deben tener una carga académica completa (mínimo 12 créditos) y un promedio de -al menos- 2.50. Además, deben estar disponibles para capacitación los lunes, en horario de 10:00 a 11:30 a.m., o los jueves, en horario de 2:30 p.m. a 4:00 p.m. 

“Buscamos estudiantes que sean sensibles y tengan iniciativa, pero sobre todo… [que tengan] el deseo de servir”, expresó la directora. Además de ser responsables, optimistas y respetuosos, se espera que quienes aspiren a ocupar estos espacios sientan la misma pasión por compartir sus experiencias y apoyar a sus pares que distingue a sus predecesores. 

Aquellos aspirantes que cuenten con esas cualidades pasarán por un proceso de adiestramiento que comenzará el lunes, 9 de marzo. Este proceso se dividirá en dos fases: primero, deberán asistir a seis sesiones de capacitaciones presenciales y, durante la última semana de mayo, estarán expuestos a dos días de inmersión. 

A partir de agosto, estos nuevos estudiantes orientadores serán los responsables de encaminar a los gallitos y jerezanas novicios en sus primeras experiencias en el campus. Comprometidos con su pasión por el servicio, serán ellos los que continuarán con el legado que, cada semestre, han forjado con esmero sus predecesores. 

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