La celebración del Aniversario 118 de la IUPI en la modalidad Drive In recibió excelente acogida

mascotas

Por Misael A. Pagán-Chárriez
Estudiante Reportero
Oficina de Comunicaciones
Recinto de Río Piedras – UPR

Bajo un sol resplandeciente, el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico acogió, el pasado sábado, 13 de marzo, a más de 1,020 visitantes -estudiantes, exalumnos, profesores, empleados y amigos de la universidad- para celebrar, desde sus vehículos, los 118 años de fundación de la primera institución universitaria del país.

A través de un drive-in por el pintoresco e histórico campus de la IUPI, los Gallitos y Jerezanas de ayer, hoy y mañana escucharon, en sus celulares, un audio con datos históricos sobre el recinto y sobre la oferta académica actual. A su vez, frases como “118 años protegiendo el patrimonio”, “118 años innovando en las ciencias” y “118 años formando líderes” se podían leer flanqueando el camino, durante el recorrido interactivo, en carteles rojos y blancos colocados en distintos puntos del recinto.

Al llegar a la emblemática Torre, presentaciones de las Abanderadas, la Tuna UPR, el Dance Team y el Conjunto Criollo deleitaban a los visitantes, quienes capturaban el momento con sus celulares. También, los esperaban las mascotas del campus la jerezana y el gallito, así como decanos y directores de las escuelas y facultades, para saludarles y obsequiarles una bolsa de tela roja, que contenía artículos y memorabilia alusivos al Alma Mater. Como parte de este recorrido vehicular, el colectivo teatral Agua, Sol y Sereno, compuesto en su mayoría por egresados de la UPR, sorprendía a los conductores y acompañantes con un performance que combinó zanqueros, actores y cabezudos.

Emocionados por regresar

La actividad, denominada “Drive-In en la IUPI”, fue una oportunidad para que los exalumnos de todas las generaciones revivieran sus recuerdos en las plazas y calles del recinto. Desde los egresados más recientes hasta los no tan jóvenes, todos mostraban alegría y añoranza en sus rostros. La emoción por regresar, una vez más, a su ‘Casa de Estudios’ se manifestaba en los carteles que llevaban algunos egresados, indicando el año de su graduación-, en las camisas rojas que vestían, y hasta en un peluche de gallito, que saludaba desde la ventana.

“Desde que llegué estoy llorando, porque son muchos recuerdos. Estudié Educación y Drama. Esta universidad me formó como ser humano. Estoy bien agradecida y emocionada de estar aquí”, comentó llorosa la exalumna Astrid Pérez, quien sujetaba con su mano izquierda la toga negra con cinta roja y el birrete que portó el día de su colación de grados.

De igual manera, la exalumna Carmen Enid Rodríguez Ramos, quien estudió Economía Doméstica, convino en que la actividad le trajo “grandes recuerdos” y que se sintió “bien emocionada de regresar”. “La IUPI siempre ha sido uno de mis lugares favoritos”, indicó.

Para los estudiantes activos, el recorrido sirvió para que volvieran a vivir el campus tras estar casi un año recibiendo la educación a distancia debido a la pandemia de COVID-19. Para la estudiante de segundo año Amanda Ivelisse Rodríguez León, de la Facultad de Ciencias Naturales, el regresar a la IUPI fue un orgullo.

“Cuando vi a los zanqueros llegar, se me aguaron los ojos, porque para mí es algo tan bonito [..] ver la IUPI en estas condiciones, verla tan florecida, a pesar de las circunstancias, es verdaderamente un orgullo”, relató conmocionada, mientras al fondo de la conversación se escuchaban los cantos de la Tuna UPR.

Incluso, de acuerdo con Rodríguez León, es un acto de resiliencia que se haya conmemorado los 118 años del primer centro docente del país a través de un drive-in, pues demuestra que, a pesar de las condiciones actuales, la universidad busca nuevas formas de relacionarse con su comunidad universitaria.

“Si algo tiene que caracterizar a la IUPI es la resiliencia”, puntualizó.