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Estudiantes del Programa de Estudios Universitarios para Personas Confinadas recibirán el grado de Maestría en Gestión y Administración Cultural

Hay acontecimientos universitarios que trascienden el ámbito académico y tienen el potencial de marcar nuevas rutas hacia un país más digno. La graduación de nueve estudiantes privados de libertad de la Maestría en Gestión y Administración Cultural (MAGAC), de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras (UPRRP), reafirma el poder transformador de la educación pública, la cultura y las humanidades para abrir caminos donde antes había barreras.
Hoy celebran el camino andado un grupo de tres mujeres y seis hombres que luego de culminar su bachillerato en Estudio Generales como parte del Programa de Estudios Universitarios para Personas Confinadas (PEUPC), asumieron el reto de cursar estudios de maestría en el Recinto de Río Piedras. Durante los pasados tres años, el grupo asistió presencialmente a los cursos del programa, compartiendo aulas con estudiantes de la corriente regular. Se sumergieron en el campo de la gestión cultural, que abarca desde acercamientos teóricos e investigativos hasta el desarrollo de destrezas administrativas, pedagógicas, de producción audiovisual y de las humanidades digitales, entre otras.
El grupo lo componen:  Yarelys Rossy Pérez, Sheila Figueroa Suárez, Omayra Torres Sánchez, Gadiel Falcón Rodríguez, Javier Santos García, Juan M. Negrón Ayala, Raúl Reyes Chalas, Javier Rodríguez Rodríguez y Héctor Andújar Aquino.
Desde su creación en 2014, mediante un acuerdo colaborativo entre el Recinto de Río Piedras de la UPR y el Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR), el Programa de Estudios Universitarios para Personas Confinadas (PEUPC) ha sido una de las iniciativas educativas más significativas del país. Inspirado en la visión humanista del historiador, educador y sacerdote jesuita Fernando Picó, el programa ha demostrado que la educación universitaria puede ser un motor de transformación tanto individual como colectiva. Bajo la dirección de la Dra. Edna Benítez Laborde y la coordinación académica de la Dra. Wanda Ramos Rosado, decenas de estudiantes han accedido a experiencias formativas rigurosas que enriquecen sus vidas y adelantan una visión de justicia que trasciende lo punitivo.
Los estudiantes tuvieron la oportunidad de realizar un internado práctico en el Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico, donde participaron del montaje y desmontaje de exhibiciones, de investigación y redacción de textos expositivos, tomaron talleres de máscaras y de performance y produjeron un prototipo de podcast.
Las estudiantes tuvieron experiencias de internado en el Proyecto ADN Post Sentencia de la Escuela de Derecho, la Cátedra UNESCO por la Paz y el Centro para el estudio de la lectura, la escritura y la literatura infantil (CELELI) de la Facultad de Educación, así como el propio PEUPC y el Centro de Documentación de las Humanidades de la Facultad de Humanidades.
Esta formación los llevó al desarrollo de proyectos de conclusión que son una muestra de la diversidad de enfoques, disciplinas y metodologías que caracterizan al campo de la gestión cultural contemporánea. Siete, proyectos, una misma apuesta por la dignidad, abordan la educación en contextos penitenciarios, la alfabetización jurídica, la producción artística y de medios como prácticas de transformación social, las humanidades digitales y la memoria universitaria. Entre ellas figura el primer proyecto colectivo en la historia del programa.
Las defensas de estos proyectos se realizaron el pasado mayo y tuvieron lugar en el patio interior del Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico y contaron con la presencia del profesorado que los ha acompañado durante sus estudios de bachillerato y maestría, colegas estudiantes, colaboradores de distintas organizaciones culturales que han sido aliadas del PEUPC y MAGAC, además de familiares de los estudiantes.
“La experiencia de aprendizaje que marcó el camino de la maestría, además de un logro individual, irradia a todas las partes que lo hicieron posible y redunda en un triunfo esperanzador para nuestro país. Quiero enfatizar que hoy celebramos lo que es posible cuando las instituciones, y pienso en la Universidad de Puerto Rico y en el sistema correccional, actúan desde el valor y la creencia en las posibilidades en lugar de la convención”, expresó la doctora Edna Benítez Laborde.
Mientras la rectora del Recinto de Río Piedras de la UPR, Dra. Mayra Charriez Cordero, indicó que “la otorgación de este grado de maestría a los nueve estudiantes constituye un testimonio del alcance transformador de la educación pública y del papel fundamental de nuestra institución en la construcción de oportunidades, de desarrollo del pensamiento crítico y la reafirmación de la dignidad humana. Este logro es, además, un ejemplo del impacto de un programa académico que, a lo largo de los años, ha dado grandes frutos al demostrar que el acceso al conocimiento puede convertirse en una verdadera herramienta de rehabilitación y transformación personal y social. Reafirmamos nuestro compromiso para que este proyecto, junto al Departamento de Corrección y Rehabilitación, siga generando oportunidades para esta población”.
Por su parte, la presidenta de la UPR, Dra. Zayira Jordán Conde, resaltó que “la educación universitaria es una de las expresiones más poderosas de esperanza que puede ofrecer una sociedad. Hoy la Universidad de Puerto Rico reafirma que el talento, la creatividad y el deseo de superación pueden florecer cuando existen oportunidades reales de aprendizaje y crecimiento”.
 

PROPUESTAS  

Arte y transformación social

Entre las propuestas presentadas figura La Imprentita 308: Plataforma Digital y Taller de Grabado e Impresión, de Juan Negrón Ayala, bajo la mentoría de Mareia Quintero Rivera y con comité evaluador integrado por Natasha Sagardía Beltrán, Mila Aponte-González y Roberto “Tito” Otero.

Heredera de iniciativas como Cronopios Anónimos y del Taller de Impresión y Grabado, esta propuesta recupera una historia de creación artística gestada desde espacios de encierro para proyectarla hacia nuevos públicos mediante una plataforma digital. El proyecto reconoce las artes gráficas y la literatura como instrumentos de intervención político-cultural capaces de provocar diálogo, fortalecer vínculos comunitarios y abrir espacio para voces que históricamente han permanecido fuera de los circuitos culturales tradicionales. Construye así un espacio donde la producción artística funciona como vehículo de memoria y transformación social.

Formar educadores para enseñar en contextos de encierro

Con Andragogía en la sombra: Enseñar donde el estado castiga, Sheila M. Figueroa Suárez, acompañada por la mentora Wanda Ramos Rosado y las evaluadoras Ileana Quintero Rivera y Pedro A. Reina Pérez, propone el diseño de un curso especializado para capacitar a educadores interesados en la alfabetización y la enseñanza en instituciones correccionales.

El proyecto parte del reconocimiento de que las personas privadas de libertad son sujetos adultos con trayectorias, saberes y necesidades específicas. Desde enfoques de educación crítica, derechos humanos y transformación social, la propuesta desarrolla herramientas para la creación de espacios educativos inclusivos y humanizantes. Ofrece, además, un modelo replicable que fortalece la formación de educadores comprometidos con procesos de reintegración social y construcción de segundas oportunidades. Esta defensa contó con la presencia de una mujer privada de libertad, quien logró alfabetizarse en confinamiento, gracias a la guía y el acompañamiento de Sheila.

Preservar la memoria de una década de transformación educativa

La estudiante Yarelys Michelle Rossy Pérez, junto a la mentora Mila Aponte-González y el comité integrado por Mareia Quintero Rivera y Abimar Colón Martínez, presentó Transformación desde el Aula: Archivo Digital del Programa de Estudios Universitarios para Personas Confinadas de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

El proyecto crea un espacio digital de acceso público que preserva la memoria de una iniciativa educativa que ha ampliado oportunidades y transformado vidas a través de la educación universitaria. Más que reunir documentos, el archivo resguarda las huellas de estudiantes, profesores y colaboradores que apostaron por el conocimiento como herramienta de crecimiento y cambio. Su alcance trasciende el ámbito archivístico para convertirse en un ejercicio de memoria que reafirma el papel de la universidad pública en la construcción de una sociedad más inclusiva y consciente de la dignidad humana.

Un archivo para honrar el legado de Fernando Picó

La labor pedagógica desarrollada por Fernando Picó en las cárceles puertorriqueñas constituye el eje de Documentación y archivo digital: visión y misión pedagógica de Fernando Picó en las cárceles de Puerto Rico a partir de los años 1990, proyecto realizado por Gadiel Falcón Rodríguez bajo la mentoría de Pedro A. Reina Pérez y la evaluación de Mayra Rosario Urrutia y Mila Aponte-González.

A través de cartas, fotografías, revistas, documentos inéditos y testimonios de personas cercanas a Picó, la propuesta construye un archivo digital que preserva y difunde su legado. El proyecto aporta nuevas fuentes para futuras investigaciones y fortalece la comprensión histórica de los esfuerzos educativos desarrollados en contextos de encierro durante las últimas décadas. En la defensa de este proyecto estuvieron presentes la profesora Carmen Picó,  junto a otros familiares del fenecido historiador y padre jesuita.

Herramientas para el acceso a la justicia de las mujeres privadas de libertad

Desde una perspectiva feminista, interdisciplinaria y restaurativa, Omayra Torres Sánchez desarrolló Voces que resisten: Herramientas jurídicas y sociales para mujeres en contextos de encierro, acompañada por la mentora Érika Fontánez Torres y los evaluadores Luis A. Zambrana González y Pedro A. Reina Pérez.

La propuesta consiste en una guía jurídica y pedagógica diseñada específicamente para mujeres privadas de libertad. Al traducir conceptos legales complejos a un lenguaje accesible y culturalmente pertinente, el proyecto fortalece el acceso al conocimiento jurídico, promueve la autonomía legal y reconoce a las mujeres confinadas como sujetas de derechos y productoras de conocimiento. Su aportación trasciende lo informativo para convertirse en una herramienta concreta de dignificación y empoderamiento. La defensa de este proyecto contó con la presencia del Honorable Luis F. Estrella Martínez, juez del Tribunal Supremo de Puerto Rico, quien fue entrevistado por Omayra como parte de su investigación.

La artesanía como espacio de reflexión y transformación

Con La artesanía como herramienta educativa y de transformación social, Javier Santos García, junto a la mentora Natasha Sagardía Beltrán y el comité compuesto por Ali Petru Gerena y Mila Aponte-González, propone utilizar la confección de máscaras de vejigantes como estrategia educativa para reflexionar sobre el machismo y las estructuras patriarcales presentes en la sociedad puertorriqueña.

La iniciativa integra talleres participativos y una plataforma digital interactiva que documenta la trayectoria artesanal de su creador. El proyecto demuestra cómo las expresiones tradicionales pueden convertirse en herramientas contemporáneas para promover el diálogo crítico, la equidad y la participación comunitaria. Como parte de su proyecto, el estudiante ofreció un taller de construcción de máscaras en alianza con el Centro de Acción Urbana, Comunitaria y Empresarial (CAUCE).

El primer proyecto colectivo en la historia del programa

Un hito particularmente significativo fue la presentación de Brincando la verja: Hacia una justicia cognitiva a través de la producción sonora y la memoria colectiva en Puerto Rico, desarrollado colectivamente por Raúl Reyes Chalas, Héctor A. Andújar Aquino y Javier Rodríguez Rodríguez, bajo la mentoría de Windy M. Cosme Rosario y la evaluación de Mila Aponte-González y Pedro A. Reina Pérez.

Este propuesta de podcast explora el encierro, la memoria deportiva, la crisis ambiental y las voces de comunidades históricamente marginadas. La propuesta entiende la producción sonora como un archivo vivo y una herramienta de intervención pública capaz de ampliar la soberanía narrativa y fortalecer la justicia cognitiva. Su carácter colectivo marca un precedente dentro del programa y abre nuevas posibilidades para la creación colaborativa y la construcción de espacios públicos de reflexión desde contextos atravesados por la exclusión.

Una celebración de la perseverancia y la dignidad

La culminación de estos proyectos representa mucho más que un logro académico individual. Constituye una afirmación contundente del papel de la educación pública como instrumento de equidad, del valor de la cultura como fuerza transformadora y de la capacidad humana para crear y aportar al bien común aun en circunstancias marcadas por el encierro.

La Universidad de Puerto Rico, el Programa de Estudios Universitarios para Personas Confinadas y la Maestría en Gestión y Administración Cultural celebran este logro con la certeza de que estos proyectos continuarán su recorrido más allá de las aulas y reconocen a estos nueve estudiantes por su dedicación, su perseverancia y por su compromiso con una sociedad más justa y humana.

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