Los vecinos de la Gándara tuvieron su primer cierre de campamento en la UPR-RP

Por Tania G. Díaz Camacho

La Universidad de Puerto Rico recinto Río Piedras se unió a los esfuerzos de la organización comunitaria Proyecto Aurora, que tuvo su primer cierre de campamento en la Facultad de Educación, con los participantes de la Escuela Elemental Luis Muñoz Rivera.

El Proyecto Aurora es una iniciativa que lleva cerca de 20 años desarrollando e implementando programas de educación, investigación y apoyo a familias de bajos recursos económicos. Los servicios que ofrecen se enfocan mayormente en futuras madres jóvenes y su proceso de embarazo y maternidad temprana. Parte integral del proyecto es ayudar al desempeño académico y desarrollo emocional de niños y niñas, así como la prevención del abuso sexual contra menores.

La fundadora del proyecto, la catedrática de la UPR-RP, la Dra. Gladys R. Capella Noya trasladó su sede de Camuy al área de San Juan, y se ha propuesto continuar labores que promuevan una vida saludable y digna dirigido a las familias de los sectores más empobrecidos.

Los vecinos del Recinto Río Piedras, al otro lado de la Gándara, los estudiantes de la Escuela Elemental Luis Muñoz Rivera,  se beneficiaron de esta iniciativa en el campamento Taller Verano Aurora-UPR 2015, que contó con participantes de diferentes edades, entre los grados de tercero a quinto.

“Yo creo que es un granito de arena ¿no? en tanto que tenemos, mucho que se hace, mucho que tenemos por hacer, pero yo creo que ciertamente le hace a la comunidad,  a los niños y a las niñas hemos venido varias veces para acá (a la UPR-RP) pero también a las familias, entender que el Recinto de Río Piedras es parte del casco urbano de Río Piedras y que estamos aquí para servirles y para aprender de ellos y con ellos”, se refirió la Dra. Capella Noya a la unión de esfuerzos entre iniciativa y el recinto universitario.

La actividad de cierre contó con miembros de la Facultad de Educación del Recinto, Prof. Leoncio Marte, director de la Escuela Elemental Luis Muñoz Rivera y los padres y madres de los estudiantes. La audiencia pudo deleitarse con las presentaciones de los más jóvenes llamados así mismos como los “Vampiros y Vampiras”,  hasta de los más grandes autoproclamados  como los “Titanes y Atléticas” del campamento Taller Aurora-UPR 2015.

“Ha sido un taller con dos ejes fundamentales, dar la oportunidad de experiencia de expresión creativa y recreación al aire libre ”, comentó refiriéndose al campamento la Dra. Capella Noya, quien aseguró que los estudiantes de la escuela elemental fueron escogidos bajo solo dos requisitos, que pertenecieran a la escuela y comunidad, y que tuvieran el interés de participar.

“Cada vez que van practicantes para mi escuela, no me siento orgulloso, si no bienaventurado, porque me siento que me identifico con ellos cuando van y cuando me dicen si hay oportunidad, yo digo trae a cuánto estudiantes le interese que venga, que  ustedes son un beneficio para nuestra Escuela” expresó el Prof. Marte, director de la escuela elemental y ex egresado de la UPR-RP, quien indicó estar abierto a cualquier iniciativa que provenga de la universidad que beneficie a sus estudiantes.

Esta iniciativa también ayudó a que estudiantes de la Facultad de Educación tuvieran la oportunidad de adentrarse al campo educativo. La estudiante Anyeliz Pagán Muñoz inició en enero estudios doctorales en Currículo y Enseñanza en Inglés y comenta sobre su experiencia en el campamento.

“ Yo no tengo trasfondo en educación, mi bachillerato es en comunicaciones, mi maestría en traducción y no he estado así expuesta a trabajar con niños, no he trabajado con niños anteriormente y verdaderamente he aprendido muchísimo de las demás maestras, me siento más preparada a enfrentarme a un salón de clases ahora.”

En la actividad de cierre se presentó el libro “Autorretratos” realizado por los participantes quienes aparecen con un autorretrato realizado en papel y lápices de colores, y una breve descripción sobre ellos mismo.

“Las excursiones y las maestras eran buenas con nosotros descubrí en el campamento nuevos amigos” dijo  Dioni de 13 años, referente a su experiencia en las dos semanas de Taller Verano Aurora-UPR.

El campamento contó con ocho dedicadas maestras quienes fueron acogidas con mucho cariño por los estudiantes. El impacto de una  maestra o maestro, una profesora o un profesor, al trascender las barreras físicas del Recinto, lo hace convertirse en un actor social, que en esta ocasión fueron nuestros vecinos al otro lado de la Gándara, quienes dieron una lección de cómo el aprendizaje fue recíproco, recalcando la idea de que uno nunca termina de aprender.